dissabte, 22 de juny de 2013

RIUÀ DE SANT CARLES, 4 I 5 DE NOVEMBRE DE 1864.


Una de les pintures que decoren la bòveda de la nau central de l’esglesia del Sant Sopar de Polinyà mostra un grup de persones en primer pla passejant un crist en processó. Al fons del quadre un poble. La imatge representa Polinyà en la coneguda com riuà de San Carles, que tingué lloc els dies 4 i 5 de novembre de 1864. Conta la tradició que davant la situació el veïnat va decidir traure en processó la imatge del Crist de la Sang; segons avançaven en el recorregut anava baixant l’aigua.
Tal volta algunes persones no s’havien donat compte de la imatge. Pot ser. Altres no sabrien el que representa; sols alguns sabran que és això de la riuà de Sant Carles. Vejam.

Com hem dit aquesta inundació tingué lloc degut a fortes pluges els dies 4 i 5 de novembre de 1864 i fins la Pantanada de Tous de 1982 era la més forta i destructiva; però al comparar em de tindre presente una cosa: en la de Sant Carles no hi es trencà cap embassament.
Però vejam la riuà de Sant Carles. Dos son les principals fonts documentals dels fets:

-          “Memoria histórica de la inundación de la Ribera de Valencia en los días 4 y 5 de noviembre de 1864”. Publicada per  Vicente Boix. Publicat en Valencia en 1865.

-          “Memória sobre la inundacion del Júcar en 1864, presentada al ministerio de Fomento por D. Miquel Bosch y Juliá”. Madrid, 1866. Edición facsímil de Librería-París Valencia, Valencia 1990.


El primer es l’obra del croniste de la ciutat de Valencia, historiador i escriptor. Un relat fonamentat en documentació, testimonis i visites. La segona memòria és un encàrrec del Ministeri de Foment al enginyer i inspector oficial del ministeri. Dos punt de vista diferents, valuosos però diferents.

Repassem breument la informació referent a Polinyà. He cregut més interessant facilitar-vos el text, la selecció feta, més que resumir-la.

Vicent Boix fa una relació més literària, un poc sentimental de vegades.  Descriu la zona, pobles, els fets,... Així en explicar la nostra zona diu:

“La Ribera se llama alta o baja, según que sus tierras distan mas ó menos del mar y de las playas de la Albufera. Aunque la naturaleza primitiva de su suelo se ha alterado de una manera muy notable, borrando casi por completo todos los caracteres, quedan sin embargo los bastantes para que el observador imparcial pueda dividirla en dos secciones muy distintas: una que comprende los terrenos naturalmente pantanosos, y otra los que deben al arte esta circunstancia. Los primeros se hallan en las inmediaciones de la Albufera y en los marjales de Catarroja, Albal, Silla Almusafes, Sollana, Sueca Cullera, de la misma naturaleza son los campos que se estienden entre los montes de Corbera y Cullera y la mayor parte de los términos de Rióla, Poliñá, Fortaleny y Corvera. En lo restante de la Ribera, que es la parte mas alta, los pantanos y lagunas son artificiales y los campos quedan secos cuando los dueños lo desean.”

Quan  entra a parlar de cadascun dels pobles, com era d’esperar, no tots son igual. Del nostre, sobre els efectes de la riuada diu:
“Fortalenys, Riola, Poliñá y Cullera.
Al oeste de Alcira se estiende una llanura de media hora que termina en unos cerros, de piedra dura, caliza y blanquecina y además de marga que ocupa los huevos. Esta marga  es arcillosa y roja, y  abunda en el contiguo valle y barranco de la Murta, donde se levantan los restos del célebre Monasterio de los Monges Gerónimos, que data del año 1357.
(…)
"Hay varias sendas para pasar desde la Murta a los valles y pueblos vecinos; por una de ellas, dirigiéndose al norte, se llega en poco tiempo a Corvera. Desde lo alto del cerro que media entre el Monasterio y la villa, se descubre un castillo sobre una loma y mas allá la llanura en donde esán Fortaleny, Riola y Poliñá que, con la expresada villa, constituyen lo que en el país se llama la Villa y Honor de Corvera, célebre en la historia de la Germania. El Jucar atraviesa la llanura que se estiende entre los montes de Cullera y Corvera, y en la que se asientan los pueblos de Fortaleny, riola y Poliñá, víctimas  también en la presente inundación.
A pesar de que la inundación del Júcar cubrió los términos de estos pueblos, devastándolos considerablemente, no produjo sin embargo dentro de las localidades los estragos que eran de temer. Solo en Fortaleny se habían desplomado dos edificios, y amenazaron ruina otros mas; sucedientos lo mismo en los demás pueblos.” 

Parla de la preocupació de les institucions provincials i de les seues actuacions. No he trobat referències a Polinyà, excepte alguns llistats. Un exemple. Conta la reacció de l’Arquebisbe davant els fets i conta la descripció de la institució:

“ La mano de Dios se ha levantado sobre nuestras cabezas para humillarnos y confundirnos. Los pueblos mas florecientes de las riberas del Júcar, oasis de València, estan afligidos y consternados. La inundación lo ha arrasado todo, conviertiendo los campos en un inmenso lago, y muchos pueblos en un monton de ruinas”

L’arquebisbe visita Alzira i l’autor conta....

“Apenas llegó el prelado a la casa consistorial, y después de enterarse por el señor alcalde y algunos individuos del ayuntamiento de la triste situación del pueblo, se dirigió una sentidísima comunicación a los señores curas y alcaldes de Algemesí, Guadasuar, Alcudia, Carlet, Tabernes, Simat, Benifairó, Corbera, Llaurí y Alberique, rogándoles encarecidamente escitacen el celo de sus vecinos para que enviasen con las mas urgente premura el mayor número de trabajadores y caballerias posible para atender a la limpieza de calles y casas, evitando de este modo otra nueva y mas dolorosa calamidad en la salud pública.”

Resulta familiar; com en 1982 en 1864 tampoc ens tenien massa en compte en les llistes de poblacions afectades.

Passem a la informació Miguel Bosch. L’autor fa un estudi detallat de la comarca i després fa un repàs poble per poble. Després comentà el que s’hauria de fer per evitar que torne a passar.


“Poliñà.- Partido judicial de Alcira. Esta jurisdicción se extiende en la llanura de la orilla derecha del Júcar, el cual separa del término de Albalat.

Las aguas del Júcar inundaron los campos de Poliñá. La rambla de Algemesí con su fuerte crecida, por una parte estableció un remanso o contracorriente del Júcar, que llegó hasta Alcira, y por otra dio origen a una corriente casi normal al rio en las inmediaciones de las Casas de Moncada, que luego fue corriendo paralela a la cordillera inmediata, atravesando las jurisdicciones de todos los pueblos que se encuentran en la Ribera Baja, orilla derecha del Júcar. Ambas causaron perjuicios.
La superficie inundada mide 950 hectáreas; 25 quedarons muy alteradas.

Algunas casas de labor fueron arruinadas , despareciendo aperos de labranza y aves de corral.
Poliñá perdió 6374 árboles, entre naranjos y otros frutales, moreras, olivos y algarrobos.

En algunas calles las aguas del Júcar llegaron a mas de un metro de altura. Perecieron algunas caballerias y ganado de cerda. Se resistieron muchos edificios. Varias presas, acequias y norias sufrieron deterioros. La posesión llamada Casas de Moncada pertenecía al Monasterio de la Murta; hoy es propiedad del Sr. Beltran de Lis. Las dos terceras partes de las tierras están en la jurisdicción de Alzicar y el resto en la de Poliñá. tuvimos el gusto de examinar en esta finca una noria colocal, movida por dos pares de bueyes, con arcaduces de hierro en forma de cuna. el pozo de la noria es de poca profundidad; se halla muy inmediato al Júcar, y por medio de una mina que parte del rio se encuentra constantemente provisto del agua necesaria.

Esta extensa finca quedó casi toda inundada. En ella las aguas del Júcar, rechazadas por la rambla de Algemesí, deterioraron las viñas, las huertas y los viveros de naranjos y granados. En la casa las aguas llegaron a la altura de 0,75 metros.

Pocos naranjales y viñedos de la Ribera quedaron en peor estado que los de las partidas de Benicull y Gual de la jurisdicción de Poliñá.”  

Al quadre de dades que dona l’autor es diu de Poliñá:
número de habitantes 994, de la superficie inundada  25 hectàreas están muy deterioradas y 925 poco perjudicadas. Los daños están valorados en 718.927 reales de vellón.


Sabem un poc més del nostre passat. Rebuscant als papers i al llibre anirem reconstruint fets i coses. 
El Xúquer ha construit la Ribera al llarg de mil·lenis i de tant en tant li fa alguna reforma eixient-se'n de mare. A més, si ho pensem bé, nosaltres el provoquem llevant escorrenties, tapant barrancs, desviant corrents..... I quan si li unflen el nassos i diu allà vaig.... Per algún motius li diem "El devastador". Sols ens queda esperar que el riu i l’oratge estiga tranquilet i el Xúquer no se’n isca del caixer.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada